Bodhidarma

En la anterior entrada hablamos sobre la leyenda china del origen del té.

En Japón y en India también tienen su propia leyenda acerca del descubrimiento del té.

En Japón se cuenta que el monje Bodhidarma, fundador del budismo zen, en el año 520 d.C. viajó a China desde la India para predicar el budismo.

Bodhidarma hizo la promesa de estar durante 9 años meditando sin dormir. A pesar de su promesa, una noche se quedó dormido. Cuando se despertó a la mañana siguiente, se enfadó tanto por incumplir su promesa que se cortó los párpados y los tiró al suelo y de allí nació la planta del té. En la escritura japonesa, los caracteres de párpado y de té son los mismos hasta el día de hoy.

Otras versiones de la leyenda nos cuentan que cuando estaba a punto de dormirse, decidió cortarse los parpados y así era seguro que no podría cerrar los ojos.

También se dice que Bodhidarma meditaba en una montaña llamada Cha y de ahí también viene el nombre del té.

En la India también aparece la figura de Bodhidarma como descubridor de la planta del té. Según la leyenda Hindú, cuando Bodhidarma se iba a dormir decidió salir a pasear por el campo y masticar las hojas del té. Sintió que su cansancio desaparecía y así descubrió la planta.

Las tres leyendas coinciden en el lugar de origen del té; China.

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